Hoteles recomendados
para visitar y recorrer
el Norte Argentino


Hostería Colomé
Hostería Colomé

Posada Chimpa
Posada Chimpa

Hotel Boutique Vientonorte
Hotel Vientonorte

Casa La Teresita
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La Candela
Hotel La Candela

Viñas de Cafayate - Wine Resort
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Estancia Las Carreras
Estancia Las Carreras

Hacienda de Molinos
Hacienda de Molinos

Hotel Ayres de Salta
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La Casa de la Bodega
La Casa de la Bodega

El Refugio de Coquena
El Refugio de Coquena


Hoteles en Jujuy


Hoteles en Salta


Hoteles en La Rioja


Hoteles en Tucumán


Hacer click en los cardones para ver cada uno de los hoteles

Hotel La Comarca, ciudad de Purmamarca, provincia de Jujuy;
Hotel La Candela, ciudad de Salta, provincia de Salta;
Hotel Boutique El Cortijo, ciudad de Cachi, provincia de Salta;
Hostería y Bodega Colomé, Colomé (entre Cachi y Molinos), provincia de Salta;
Hostería Viñas de Cafayate, ciudad de Cafayate, provincia de Salta;
Posada Finca Chimpa, ciudad de Cafayate, provincia de Salta;
Posada Chañarmuyo Estate, Chañarmuyo, Depto. de Famatina, La Rioja.
Hotel Boutique Vientonorte, ciudad de Tilcara, provincia de Jujuy;
Hotel Boutique Casa La Teresita, ciudad de Salta, provincia de Salta;
Altos de Amaicha Posada Boutique, Amaicha del Valle, provincia de Tucumán;
Estancia Las Carreras, Tafí del Valle, provincia de Tucumán;
Hotel Killa Cafayate, ciudad de Cafayate, provincia de Salta;

Nuevos Hoteles

Las Terrazas Hotel Boutique, ciudad de Tilcara, provincia de Jujuy;
Hacienda de Molinos Hotel, ciudad de Molinos, provincia de Salta;
Hotel Almeria, ciudad de Salta, provincia de Salta;
Hotel Ayres de Salta, ciudad de Salta, provincia de Salta;
La Casa de la Bodega, ciudad de Cafayate, provincia de Salta;
Hotel del Dique, ciudad de Cabra Corral, provincia de Salta;
El Refugio de Coquena , ciudad de Purmamarca, provincia de Jujuy;
La Merced del Alto, ciudad de Cachi, provincia de Salta;
La Caldera Hostería, ciudad de La Caldera, provincia de Salta;
Paseo Tierra Azul , ciudad de Tilcara, provincia de Jujuy;

El Norte Argentino

El Norte argentino alberga lugares maravillosos y conserva sensaciones puras y ancestrales.
Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca son las provincias que conforman esta región del país que es visitada, constantemente, por románticos turistas que buscan renovar un poco sus almas.

Conozca los pueblos más encantadores y haga un viaje espectacular hospedándose en los mejores hoteles.

Tafi del Valle

La villa de Tafi del Valle, en la provincia de Tucumán, está asentada al fondo de una profunda depresión entre las montañas y posee, no sólo una belleza natural increíble, sino también un gran valor cultural. Su nombre es un derivado de la palabra diaguita “Taktillakta”, que significa “pueblo de entrada espléndida”.

Tafi del Valle está ubicado exactamente a 107 kilómetros de San Miguel de Tucumán, capital de la provincia, y a 1976 metros sobre el nivel del mar. Los últimos 60 kilómetros que se recorren para llegar, son por un camino rodeado de la Selva Tucumana. Un verdadero paraíso. Tafí del Valle es una lindísima combinación de montañas, ríos y un clima tan bondadoso que invita a visitarla en cualquier época del año.

Hasta el momento en el que se construyó el camino en la ladera de la montaña, en el año 1943, el acceso a Tafi del Valle solo podía realizarse a lomo de mula. Gracias a este camino, actualmente Tafi del Valle es el principal centro de turismo de Tucumán.

Tafí del Valle alberga un magnifico encanto en sus paisajes, una pintoresca cultura y una gente realmente cálida, que hacen de esta región un lugar ideal para conocer.

Tafí del Valle cuenta con un clima privilegiado y diferentes al característico del resto del norte de Argentina. Durante el invierno en Tafi del Valle suele nevar, lo que le otorga una belleza al paisaje digna de contemplar. Las temperaturas de Tafí del Valle van de lo 10°C a -10°C. durante el verano la humedad es muy baja y las temperaturas no superan los 28°C. Durante el día es muy agradable y llegada la tarde se levanta un poco más de frío.

Su vegetación está constituida por selvas subtropicales y bosques de altura llenos de flores que cambian con cada estación.

Tafi del Valle también cuenta con una infraestructura turística muy desarrollada: hoteles de 3 estrellas, hosterías muy calidas y cómodas, restaurantes diseñados a tono con el paisaje y especializados en comidas típicas de la región o internacionales, bares, peñas folklóricas y todos los servicios públicos: hospital, policía, miniservices, estación de servicio, correo, banco, teléfono, televisión por cable, agencia de excursiones, artesanías y una hostería perteneciente al Automóvil Club Argentino (ACA).

En Tafi del Valle se pueden encontrar los paisajes más lindos del valle más grande del mundo a una altura de 2.000 metros sobre el nivel del mar. Recorriendo Tafi va a poder ver en cada rincón las artesanías y tradiciones de su gente, así como probar sus típicas comidas.

Pasar las vacaciones en Tafí del Valle implica ponerse en contacto directo con el folklore, la cocina regional y los bailes populares. El turista puede realizar excursiones para recorrer los valles cercanos o visitar guiadas a las construcciones y ruinas antiguas y a los museos, ambos atestiguando el paso de los jesuitas 300 años atrás. Tafí del Valle conserva aun el misterio de la cultura aborigen: construcciones e adobe, pircas de piedra, las terrazas de cultivos que reflejan su técnica agrícola y artesanías en cerámica.

Entre las principales atracciones de Tafi del Valle se destacan el Museo Jesuítico La Banda, muestra de la historia tafinista e indígena; la Casa Duende, un museo muy particular que muestra los personajes míticos de la cosmovisión indígena. Los autores, estudiosos de la mitología de los valles y quienes recrean a cada uno de los duendes y figuras míticas, guían a los visitantes. La Casa Duende cuenta con un fogón en el que se cuentan historias, una sala de proyecciones y un lugar en donde los artesanos de la zona exponen y venden sus creaciones tan únicas. Entre los productos tradicionales que se pueden obtener en Tafí del Valle están sus quesos, frutas secas, dulces, cuero crudo y cerámicas.

También están el Dique La Angostura, perfecto para practicar la pesca de especies como el pejerrey, y la Cascada Los Alisos, verdaderos encantos naturales e ideales para practicar deportes náuticos y de aventura. Tafi está atravesada por la cuenca del río Los Sasos, el cual brinda también una buena pesca para los amantes de este deporte.

Otros lugares de interés para visitar son la Iglesia Nuestra Señora del Carmen y la Quebradita. También se pueden encontrar reservas arqueológicas, varias de ellas casi inexploradas. Entre las estancias están la Estancia Las Carreras y El Churqui, localizadas a 2 y 14 kilómetros respectivamente hacia el sudoeste. La Estancia Los Cuartos recibe grupos de gente y ofrece diversos espectáculos de música, danzas y destreza criolla. La Ciénaga es un lugar digno de conocer. En la ultima semana del mes de enero se realiza la Fiesta del Yerbiao, en la cual se hacen competencias o muestran de agilidad y destreza en torno a esa bebida popular.

Tafí del Valle es una opción excelente para disfrutar de interesantísimos paseos y excursiones recorriendo los altos cerros, verdes valles, distintas vertientes de ríos o las plantaciones de frutas. Se pueden realizar actividades tales como travesías 4x4 en el río Los Sasos, trekking en el cerro Pelao, cabalgatas por las Ruinas de los Quilmes o solo por el valle para aprovechar al máximo la espectacular geografía y naturaleza de Tafi, pocas veces vista.

Cerca del Valle se pueden encontrar cerros en los cuales habitan venados y guanacos, y a los que se puede acceder a lomo de mula acompañado por un experto.

Muchísimos turistas eligen pasar Semana Santa en Tafí del Valle. En esta lindísima zona del Norte Argentino se revive la fe cristiana durante la Pascua realizando una obra de teatro que representa la Pasión de Cristo, conocida como “Pasión de Tafí del Valle”.

En el mes de febrero se festeja la Fiesta Nacional del Queso, para rendir culto a lo criollo y tradicional.

Todos los 16 de julio se honra a Nuestra Señora del Carmen, Santa Patrona de Tafí del Valle.

Cachi

El departamento de Cachi está ubicado al oeste del centro de la provincia de Salta y a 157 kilometros de la capital. Cabecera del Valle Calchaquí, Cachi es un oasis en medio de la polvorienta RN 40. Cachi significa “sal” en la lengua antigua kakana. Esto se debe a que los aborígenes habían confundido la cumbre del Nevado de Cachi con una salina.

El pueblo de Cachi se levanta en la unión de los ríos Cachi y Calchaquí. Este pueblo es parte del Valle Calchaquí y está rodeado de cerros y montañas de la Precordillera de Los Andes. Cachi descansa a los pies del increíble Nevado de Cachi, cordon montañoso de nueve cumbres que el cual corona con los 6720 metros de altura de su pico más alto, “el Libertador”, los Valles Calchaquíes.

El clima en Cachi es templado o frío y seco, con veranos que registran temperaturas entre los 15º y 28º C e inviernos con temperaturas de 1º a 19º C.

Cachi es un poblado de estilo colonial combinado con la herencia de sus primitivos habitantes. Posee una plaza central, edificaciones de un deslumbrante blancura, casas de adobe y piedra con techos de cardón o caña dubiertas de barro, y calles empedradas y adoquinadas. La variedad de atractivos arquitectónicos y culturales de Cachi causan una gran admiración al turista.

Siguiendo las huellas de las antiguas civilizaciones, Cachi invita a disfrutar lo natural y sobrenatural en cada momento, y todo acompañado por la particular calidez y humildad de su gente.

El suelo de Cachi es árido pero fértil e ideal para la siembra de hortalizas y legumbres, pero especialmente de pimientos, producto típico de la región. Cuando se secan los pimientos en los alrededores, estos pintan el paisaje de un intenso color rojo. Un paseo realmente imperdible.

Entre los lugares interesantes para visitar se encuentran:

PARROQUIA DE CACHI: declarada Monumento Histórico Nacional en 1945, esta esplendida edificación construida en el año 1796 constituye una valiosa herencia arquitectónica de la época de la colonia.

CEMENTERIO DE CACHI: está ubicado en una cima desde la cual es posible apreciar una hermosa vista del pueblo. Su diseño responde a la arquitectura de la colonia.

CENTRO DE ARTESANÍAS FOLKLÓRICAS de CACHI: se exhiben y se venden piezas artesanales típicas de la zona.

MUSEO ARQUEOLÓGICO de CACHI: es una muestra de cómo vivían los habitantes de estas zonas antes de la llegada de los conquistadores. Posee piezas de inmenso valor extraídas de los Valles Calchaquíes.

ANTIGALES: verdaderas cápsulas del pasado. Son yacimientos arqueológicos que muestran los restos de antiguas civilizaciones indígenas, entre los cuales están: Antigal El Tero, Ruinas Las Pailas, destacándose el de Puerta La Paya, constituida por un conjunto de murallas de circunvalación, tumbas circulares de piedra y una estructura discordante, el antiguo edificio denominado Casa Morada del Inca.

VALLE DE CACHI ADENTRO: este lugar posee una belleza única, con su fértil hondonada atravesada por los ríos de aguas de deshielo Cachi, Las Arcas y Las Trancas.

CAMPING MUNICIPAL en CACHI: el camping municipal es un espacio verde enmarcado por los cerros nevados, dedicado a la recreación, deporte y esparcimiento. Brinda los más completos e indispensables servicios.

CUESTA DEL OBISPO: es un tramo de subida, un camino sinuoso y de corniza desde el cual se puede ver el paisaje de los pastizales de altura. El punto más alto es Piedra del Molino, a 3348 metros sobre el nivel del mar y a 93 kilómetros de Salta.

PIEDRA DEL MOLINO: desde este lugar se puede apreciar una espectacular vista de la Quebrada de Escoipe. Hay una pequeña Capilla de piedra y una piedra de moler tallada en granito de varias toneladas, lo que le da su nombre al lugar. Cuenta la historia que estaba siendo transportada en carro hacia una estancia en el valle a fines de la década del 20 de este siglo, y que, por su peso, el carro se partió. Sus dueños nunca volvieron por ella.

VALLE ENCANTADO: este lugar posee un paisaje increíble de formas y colores impresionantes, y atractivas e insólitas figuras en la piedra de la montaña esculpidas por el viento y la lluvia. Hay una pequeña laguna y asombrosas pinturas rupestres al interior de las cuevas y aleros. También allí se puede avistar el Cóndor. El acceso al Valle Encantado se hace mediante un desvío de 4 kilómetros de marcada pendiente, y en el camino a Tonco, hay que encontrar al Guarda Parque. Es recomendable no bajar la pendiente en auto si el camino se encuentra húmedo por lluvias o lloviznas.

PAYOGASTA: es un pueblo que mantiene una pintoresca tradición. Peyogasta fue un pueblo importante hasta el siglo XIX, pero en la actualidad es un caserío de agricultores que de dedican al cultivo de las tierras. Está ubicado a 10 kilómetros de Cachi.

PARQUE NACIONAL LOS CARDONES: está ubicado a 25 kilómetros de Cachi y posee una extensión de casi 65 mil hectáreas atravesadas por la Recta del Tin Tin, construida por los nativos. Fue creado en el mes de noviembre del año 1996 y protege su variada flora y fauna. Su paisaje es de una particular belleza y sus especies son representativas y de gran importancia. Abarca los Pastizales de Neblina, la Prepuna, la Puna y alta montaña. Su fauna incluye especies como el puma, el guanaco, la taruca. La vicuña, el zorro colorado, la comadreja, el gato montés, el cóndor, el carpintero de los cardones, el coral, el lagarto fututo, el yarará, entre otros.

QUEBRADA DE ESCOIPE: es un tramo que une los Valles de Lerma y los Calchaquíes. En esta zona la vegetación es casi selvática, con helechos y la presencia del rio Quebrada de Escoipe.

RECTA TIN TIN: forma parte del Parque Nacional Los Cardones. La Recta Tin Tin es una línea recta perfecta de 18 kilómetros de extensión a 3000 metros sobre el nivel del mar. Las informes históricos indican que habría sido hecha por los nativos, quienes se valieron de fogatas a modo de jalones. Actualmense te encuentra pavimentada y en su extensa planicie se pueden encontrar churquis con copas en forma de parasol en abundancia, arbustos espinosos, matorrales de jarillas y cardones. A la derecha se encuentra el cerro Negro y, a la izquierda, el cerro Tin Tin.

FIESTAS Y TRADICIONES celebradas en CACHI

- La Quema de Cardones: esta tradición se realiza el 18 de Marzo, con motivo de la víspera de la Fiesta Patronal. El pueblo se reúne con fervor y devoción hacia el Santo Patrono San José, al cual le otorgan como ofrenda la Quema de Cardones. Esto significa la luz de vida, la fe del pueblo unido en la espera. No se sabe con exactitud cuándo comenzó este rito o cuál fue su motivo inicial, pero se cree que fue producto de la unión de una tradición pagana con el cristianismo.
La madera de cardón, por su forma y textura, es considerada una madera especial. En la actualidad, el Cardón es una especie protegida por el Parque Nacional Los Cardones. Hoy la Quema de Cardones utiliza un 20% de madera de cardones caídos, y el resto es reemplazado por otras maderas.

- La Fiesta Patronal: la Fiesta Patronal comienza el 19 de marzo. Por la mañana se recibe a las autoridades y se realiza el izamiento de banderas. La misa se lleva a cabo en la plaza principal y luego comienza la procesión por las calles del pueblo. Los Misachicos acompañan las imágenes del Santo Patrono San José y de la Virgen María, todos seguidos por una multitud. Luego se realiza un desfile de gauchos y se finaliza con un almuerzo comunitario.

Valles Calchaquíes

Detrás de las sorprendentes formaciones rocosas de sus quebradas y cerros multicolores, se levantan pueblos cuyas casas de adobe y paja transportan al viajero a tiempos remotos.

La “Vuelta a los Valles” es un viaje inolvidable a través de una región forjada por una turbulenta historia preincaica y colonial, en una dramática geografía tallada por los vientos y el sol.


Valles Calchaquíes

Los Valles Calchaquíes son un sistema de montañas y valles de una extensión de 520 kilómetros a lo largo de las provincias de Tucumán, Salta y Catamarca, hasta cerca la línea limítrofe con Bolivia. Las espectaculares formas que presenta su orografía son resultado de movimientos geológicos y erosión eólica e hídrica.

Los Valles Calchaquíes es un lugar considerado uno de los más lindo y destacados de la Argentina. En esta zona se desarrolló la cultura de Santa María, la cual pertenece al conjunto de la civilización andina. Santa Maria, su capital, aún existe.

Su nombre proviene de una de las tres naciones pazioca: los calchaquíes, una importante cultura indígena que estuvo en guerra durante 100 años con los colonizadores españoles. Fueron conocidas como las Guerras Calchaquíes, iniciadas en 1562.

Los Valles Calchaquíes albergan ciudades y lugares precolombinos y coloniales que se conservan en su mayoría intactos. Algunos ejemplos de ello son Cachi, Tafí del Valle, Amaicha del Valle, Cafayate, San Carlos, Angastaco, Santa Maria, Molinos, entre otras.

Los Valles Calchaquíes también están rodeados por las cumbres de mayor altura de la región, como el Nevado de Cachi, de 6700 metros sobre el nivel del mar. En él se pueden apreciar también lindísimos lugares como la imponente Cuesta del Obispo, el increíble Valle Encantado y el Parque Nacional los Cardones.

Otro elemento característico de los Valles Calchaquíes es la rica fauna que posee, compuesta por chinchillas, zorro colorado, picaflor de los cactos, catita serrana, cuises, guanacos, trucas, águilas moras y cóndores.

En los Valles Calchaquíes también se destaca el folklore y su importante historia, plasmada en los varios yacimientos arqueológicos y restos de los antiguos periodos indígenas y de la colonia.

No se puede dejar de conocer:
- la localidad de Cerrillos, popular por sus carnavales;
- el Carril, ubicada en medio de plantaciones de tabaco;
- Chicoana, famosa por su arquitectura indígena y por las próximas Ruinas de Loma Chata;
- la Quebrada de Escoipe, con una lindísima vegetación subtropical;
- el majestuoso Valle Encantado, una exótica y hermosa mezcla de colores y formas.

Algunos pueblos destacados de los Valles Calchaquíes:

Molinos: Se encuentra a 116 kilómetros de Cafayate y a 92 de San Carlos. Molinos fue fundado a mediados del siglo XVII, y posee un trazado irregular, casas de adobe y tejados de tierra, con galerías y pórticos. Los artesanos de Molinos no han abandonado su tradición de teleros, con su juego de colores y formas en las piezas. Aún hoy tiene las destrezas técnicas y el encanto en sus diseños.

Cachi: A 157 kilómetros de Salta, Cachi es un pueblo donde habitaban los Chicoanas antes de la colonización española. La población está ubicada en la confluencia de los ríos Cachi y Calchaquí, y aun mantiene sus viejas casonas alineadas sobre calles angostas.

Tafi del Valle: En la provincia de Tucumán, Tafí del Valle se encuentra en una profunda depresión entre las montañas. Su belleza natural es única y su valor cultural incalculable.

Cafayate: Esta ciudad se encuentra en la provincia de Salta y está localizada en un ensanchamiento de los Valles Calchaquíes. Cafayate posee un estilo muy particular porque ha quedado “aislada” de los demás centros urbanos de la región.

 

Salta Capital

La capital de la provincia de Salta es Salta del Valle de Lerma, más conocida como “Salta la Linda”. Esto se debe, no solo a que realmente es muy atractiva, sino a que el nombre “Salta” deriva de la palabra aymara Sagta, que significa “la muy hermosa“. Se encuentra ubicada a un poco más de mil metros sobre el nivel del mar y es la ciudad de Salta que posee uno de los tesoros hispánicos mejor cuidados de la Argentina.

Por su agradable clima a lo largo de todo el año, Salta Capital es ideal para visitar tanto en invierno como en verano: Salta posee un verano moderado, un invierno seco y templado y una media anual de 22º C.

La ciudad de Salta, al norte del Valle de Lerma (uno de los valles más fértiles del Norte argentino), era paso forzoso para los que venían del Alto Perú. Por esa razón, en el caso histórico de Salta “la linda” se pueden ver las huellas de la época de la colonia. Orgullosos de riquísima su historia, la gente de Salta mantiene viva su idea de mejorar y conservar sus sitios históricos.

En el centro de la ciudad de Salta hay una infinidad de monumentos históricos nacionales: la Iglesia San Francisco, la Catedral Basílica, el Cabildo el Monumento a Güemes (el que preside la ciudad de Salta), el Convento San Bernardo (construcción religiosa más antigua de Salta).

En Salta Capital se puede sentir la historia en cada rincón y cada detalle. Esto sumado a los hermosos barrios de los alrededores, los cuales combinan la modernidad con paisajes imponentes, hace que Salta sea de las ciudades más lindas de toda la Argentina.

Salta Capital -o Salta “La Linda“-, posee una arquitectura que se destaca por su estilo colonial. Sus viviendas son de una planta o un piso, sus calles y veredas son muy angostas y sus alrededores enmarcados por inmensas montañas.

Salta, por la envergadura turística que posee con respecto al resto del noroeste argentino ya que es puerta de entrada a los turistas que se dirigen a la Puna, cuenta con un alojamiento cómodo y simple. Los hoteles, hosterías y posadas de Salta están distribuidos por toda la ciudad y hay para cada necesidad, gusto y presupuesto.

Salta también posee una gran oferta gastronómica y de diversión y entretenimiento de día y de noche. La movida nocturna de Salta Capital es agitada y se concentra en la calle Balcarce, en donde hay bares con bandas en vivo, música y espectáculos permanentemente. También en esa calle, los fines de semana por las tardes se genera un mercado callejero de artesanías.

Los restaurantes de Salta Capital ofrecen imperdibles platos típicos como tamales, humitas, locro, empanadas, carbonada, chivito al asador, turrón salteño y quesillo de cabra con arrope. También algunos de ellos elaboran comida internacional.

Entre las actividades para realizar, aparte de las visitas a sus lugares de interés, excursiones como el Tren de las Nubes. Es un paseo ferroviario que viaja entre las nubes al cruzar la Cordillera de los Andes a una altura de 4220 metros. Otra actividad es subirse al Teleférico, el cual alcanza ka cumbre del Cerro San Bernardo y se puede obtener una vista panorámica de la ciudad y apreciar toda la belleza del verde Valle de Lerma.

El centro de Salta Capital se encuentra plagado de monumentos históricos nacionales, en su mayoría declarados en 1941 y de lugares de sumo interés para el turista:

- El Cabildo de Salta Capital: es de los tiempos de fundación, aunque continuas construcciones reemplazaron la edificación de 1582. Este Cabildo es el más completo y el mejor conservado de toda la Argentina. Es una edificación muy sólida y hecha con líneas simple, con excepción de algunas asimetrías de gran encanto. Actualmente funciona como un museo, el cual conserva valiosas colecciones que dan la posibilidad de apreciar el pasado histórico de Salta;

- La Iglesia San Francisco de Salta Capital: construcción que finalizo en 1625 y, luego, fue reconstruida varias veces. La última vez fue en 1870, en la que el arquitecto Luis Giorgi cambió el frente levantando la torre que acompaña al templo, la más alta de América del Sur con una altura de 53 metros. La Iglesia de San Francisco conserva valiosas obras de arte en su interior, además de un pequeño museo. La biblioteca perteneciente al convento posee importantes documentos;

- El Convento San Bernardo en Salta Capital: la construcción religiosa de Salta. En el comienzo fue Ermita de San Bernardo y, más adelante, el Hospital de San Andrés. Desde mitad del siglo XIX, es el Monasterio de Carmelitas. Su portal de algarrobo tallado es un joya del arte colonial de Salta y fue realizado por aborígenes;

- Monumento a Güemes de Salta Capital: este monumento recuerda a uno de los héroes de la Independencia más destacados. Está ubicado al pie del cerro San Bernardo, y presidiendo la ciudad.

- La Catedral Basílica de Salta Capital: en esta Catedral se mantienen las imágenes de los patronos de la ciudad desde 1692, el Señor y la Virgen del Milagro. También, próximo a la puerta de entrada, se encuentra el popular Panteón de las Glorias del Norte (declarado Monumento Histórico Nacional en 1941), lugar en el que descansan, entre otros, los restos del General Güemes y el General Antonio de Arenales. Se declaró Monumento Histórico Nacional en 1947.

- El Mercado Artesanal de Salta Capital: este lugar ofrece toda la artesanía local. Su calidad es excelente y se destacan los trabajos en cuero, plata, tejidos, cerámica y onix. El Mercado Artesanal es una antigua casona que era residencia de los jesuitas;

Iruya

En la provincia de Salta se encuentra Iruya. Rodeado por los ríos Colazulí y Milmahuasi, este pueblo de 2.780 metros sobre el nivel del mar, está sentado sobre una colina en el Valle Iruya.
Con sus callecitas empinadas, angostas y empedradas y sus casas de adobe con techos de paja y piedras, Iruya es un lugar encantado.

Los 1º de agosto, se celebra en Iruya la Fiesta de la Pachamama, una adoración a la Madre Tierra. La gente del pueblo repite la antiquísima fórmula incaica "Pachamama, cusiya, cusiya" (Madre Tierra, ayúdame, ayúdame). Nunca faltan las polleras de colores, los sombreros, los ponchos, las pascanas y las empanadas. Todo es un carnaval -con vidalas y bagualas, bailes entre flores y frutas-, el ritual se recompone una y otra vez.

El primer fin de semana de octubre se conmemora a la Virgen del Rosario, y en la celebración pueden verse instrumentos típicos como las quenas, las cajas y los sikus. Además, se escuchan cánticos y la gente se viste extraordinariamente.

No hay que dejar de visitar las Ruinas de Titiconte: construcciones semisubterráneas que surgen por las inclemencias climáticas.

Humahuaca

Humahuaca es un pueblo en Jujuy, fundado en 1594, y que aún conserva su fisonomía histórica intacta.

Con sus calles angostas y empedradas, sus casas bajitas de adobe y paja, Humahuaca es testigo del Carnaval de Humahuaca. Esta fiesta, que dura nueve días, reúne máscaras, trajes y pinturas que se entremezclan entre bailes y ritos. Charangos, sikus y bombos suenan en este momento de liberación del hombre, donde las diferencias de clases se esfuman.

El Carnaval de Humahuaca conserva lo más propio de la cultura indígena: su celebración a la vida y el respeto a sus creencias. Una fe que se mantiene en un mundo en constante cambio.

Tilcara

Tilcara, 2.465 metros sobre el nivel del mar, se encuentra en la provincia de Jujuy. Este pueblo es considerado Capital Arqueológica del Noroeste Argentino debido a la gran cantidad de objetos que aún permanecen en su subsuelo.
Tilcara puede ser el centro desde donde se recorren otros lugares debido a la presencia de todos los hoteles, restaurantes y peñas folklóricas que presenta.
Desde Tilcara puede conocerse también:

- La Garganta del Diablo, una unión de dos ríos que produce una cascada de 14 metros de altura;
- El Pucará de Tilcara, un antiguo asentamiento en el que, aún hoy, se pueden recorrer las calles y entrar a las casas de piedra que lo formaban. Si se llega hasta la cima, se puede contemplar una de las mejores vistas de la Quebrada de Humahuaca. También hay un Jardín Botánico con todas las especies vegetales de la zona;
- Museo de Arqueología Dr. Eduardo Casanova, donde pueden verse momias y una colección de elementos de las culturas del Perú;
- La Posta de Hornillos, una casa colonial del siglo XVIII que hoy funciona como museo.

Purmamarca

Purmamarca – que en aimará quiere decir “pueblo de la tierra virgen”- está ubicado en la provincia de Jujuy y es anfitrión del famoso Cerro de los Siete Colores.

La estructura del pueblo fue construido en torno a la Iglesia principal, fundada en el año 1648 y declarada Monumento Histórico Nacional. Las casas, en todos los alrededores, son de adobe y paja, simples y bajitas; sus colores se confunden con los de los cerros. En la plaza central tiene lugar una activa feria artesanal con productos típicos de la Quebrada, como alfombras confeccionadas a mano, diversas tallas de madera, indumentaria regional, vasijas y hasta una variedad de plantas medicinales. Hay restaurantes alrededor de la plaza para degustar las comidas típicas del lugar.

El Cerro de los Siete Colores es el producto de una compleja historia geológica y presenta diversas capas de colores distintos, motivo por el cual, lleva ese nombre.
Durante 600 millones de años fueron depositándose, en este lugar, sedimentos marinos, pantanosos y fluviales que fueron tomando forma debido a los movimientos tectónicos. Hoy en día, la unicidad y la belleza del Cerro de los Siete Colores hicieron que su imagen se convirtiera en la cara del norte de la Argentina: una postal que se ve en todas las guías y que ha viajado por el mundo entero.

Jujuy

Jujuy es la provincia ubicada más al norte de la Argentina. Con forma de “bota”, la geografía de esta provincia puede dividirse en La Puna, La Quebrada, Los Valles y El Ramal (Las Yungas).

La Puna es una alta meseta que forma parte de la mitad de la superficie terrestre de Jujuy y media en los 3.500 metros de altura. Yavi o Casabindo son dos de los pueblos que se encuentran en La Puna y que vale la pena conocer. En esta topografía se pueden encontrar vicuñas, guanaco y cientos de especies de aves entre las que se distinguen flamencos o "parinas", entre otras. Además, en las altas cumbres predominan rapaces como cóndores y águilas.

Un conjunto de sierras separadas por valles profundos recrean La Quebrada (“quebrada” es aquella depresión originada por fallas que muestran una gran pendiente hacia el sur). En este caso, nos referimos a la Quebrada de Humahuaca, que es recorrida por el río Grande de Jujuy. Allí se encuentran Purmamarca, Tilcara y Humahuaca, tres pueblos imperdibles.

El Ramal, con sierras bajas de 1.000 o 1.500 metros de altura y un clima subtropical, presenta una vegetación densa y selvática: yaguareté o tigre americano, puma, gato onza; reptiles como la boa de las vizcacheras, yacaré, víboras, lagartos e iguanas; tucanes, loros, pavas de monte y una cantidad inmensa de pájaros de diferentes especies. Esta es un área representativa de "LAS YUNGAS" o "Selvas Subtropicales de Montaña".

Al sur de la provincia de Jujuy, se encuentran Los Valles, que van de los 300 a los 800 metros sobre el nivel del mar: la zona más plana de la provincia. En esta zona se lleva a cabo la actividad rural.

La Silleta

La Silleta se encuentra en la provincia de Salta, rodeada por la impresionante Cordillera de los Andes.
Esta villa gauchesca tiene fincas en sus alrededores. Además, está la Quebrada del Toro, que se trata de una rotura o un desgarre de la carne geológica andina; un paisaje alucinante.
Entre otras opciones cercanas por visitar, están Cafayate y los Valles Calchaquíes.
La Silleta tiene una excelente ubicación porque se encuentra a sólo 15 kilómetros del aeropuerto de Salta y a 25 kilómetros de la capital.

Salta Capital

A 1.187 metros sobre el nivel del mar se encuentra la capital de Salta (conocida como “Salta La Linda”). Esta ciudad se recuesta en el Valle de Lerma, uno de los más fértiles del norte argentino.
Sus casas de una planta o de un solo piso, sus calles y veredas angostas preservan el estilo colonial de la ciudad que se encuentra rodeada de montañas inmensas.

Su centro está plagado de monumentos históricos nacionales:

- La Iglesia San Francisco: se terminó de construir en 1625 y, posteriormente, fue reconstruida varias veces. La última vez fue en 1870 cuando el arquitecto Luis Giorgi modificó el frente levantando la torre que acompaña al templo, la más alta de Sud América con sus 53 metros de altura;
- El Cabildo: data de los tiempos de fundación, aunque sucesivas construcciones reemplazaron a la de 1582. Funciona como un museo conservando valiosas colecciones que permiten apreciar el pasado histórico de la provincia;
- El Convento San Bernardo: la más antigua de las construcciones religiosas de Salta. Fue en principio Ermita de San Bernardo y, más adelante, Hospital de San Andrés. Desde mediados del siglo pasado, es el Monasterio de Carmelitas. Su portal de algarrobo tallado es una joya del arte colonial salteño y fue realizado por aborígenes y en 1762.
- La Catedral Basílica: se conservan las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro, patronos de la ciudad desde 1692. También, cerca de la puerta de entrada, está el famoso Panteón de las Glorias del Norte (declarado Monumento Histórico Nacional en 1941), donde reposan, entre otros, los restos del Gral. Güemes y el Gral. Antonio de Arenales. Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1947.
- Monumento a Güemes: se encuentra al pie del cerro San Bernardo, y presidiendo la ciudad.

La capital tiene una importante movida nocturna: bares con música, bandas en vivo y espectáculos de todo tipo son muy frecuentes en la noche de “Salta La Linda”. La calle Balcarce concentra gente de todas las edades que buscan diversión y un buen momento.

Cachi

En la provincia de Salta, entre los ríos Cachi Calchaquí, se encuentra un pueblito llamado Cachi.
Con sus 2.280 metros sobre el nivel del mar y a sólo 157 kilómetros de la ciudad de Salta, este pueblo mezcla estilos que van desde lo colonial hasta lo precolombino.

Visite:

- La Parroquia de Cachi, construida en el año 1796 y declarada Monumento Histórico Nacional;
- El Cementerio, ubicado en una cima donde puede apreciarse una vista panorámica del pueblo;
- El Centro de Artesanías Folklóricas, donde puede comprar piezas artesanales;
- El Museo Arqueológico, que muestra cómo vivían los primeros habitantes de aquellas tierras.

Las casas de adobe y piedra y las calles empedradas, se prestan a la sencillez del lugar. Hay confiterías y restaurantes cercanos a la plaza principal donde se pueden probar distintos platos regionales como humitas, tamales, locro o empanadas. Además, podrá degustar buenos vinos, conocer artesanías y disfrutar de sus bellísimos paisajes.

Un pueblo de una paz inmensa y una belleza muy particular.

Molinos

En la provincia de Salta se encuentra Molinos, ubicado en la confluencia de los ríos Humanao y Luracatao.
Los pobladores de Molinos se especializan en el criadero de vicuñas y mantienen al animal en cautiverio. Este sistema genera una fibra de mejor calidad que la que se consigue en otros países como Bolivia o Perú.

La vicuña se encuentra en peligro de extinción. Por esta razón, Molinos ha adquirido una técnica ancestral – que proviene de los quichuas- para esquilar la lana sin matar al animal.
El pueblo está conformado por casas de adobe, tejados de tierra, galerías y pórticos de la época colonial. No deje de visitar:

- La Iglesia: monumento histórico construido en el año 1639. Allí reposan los restos momificados del último gobernador realista Don Nicolás Severo de Isasmendi.
- La Casa Hacienda, que se encuentra frente a la Iglesia y que, hoy en día, es el Hostal de Molinos.

Colomé

En la provincia de Salta fue creado Colomé en 1831 por el gobernador español Nicolás Isasmendi de Echalar. Su hija, Ascensión, sembró -veinte años después-, plantas de vid de malbec y cabernet sauvignon que habían sido traídas desde Francia.

Colomé se ha convertido en una de las estancias y de las bodegas más importantes del país. Con 39.000 hectáreas ubicadas a 2.300 metros de altura sobre el nivel del mar, Colomé conserva uno de los vides más antiguos de la Argentina. Desde las terrazas de la estancia pueden verse, no sólo todas las plantaciones, sino además, los nevados de Cachi.

Cafayate

Al sur de la provincia de Salta, a 1.683 metros sobre el nivel del mar, se encuentra Cafayate, un pueblo ubicado en el centro de los Valles Calchaquíes

El clima de Cafayate es ideal para la producción de vinos; con su baja humedad y sus escasas lluvias, se producen vinos tintos, rosados y blancos de altísima calidad. Varias veces reconocidos internacionalmente, los vinos producidos en este pueblo han ganado distinciones extranjeras.

Hay muchas bodegas para visitar como La Rosa, Etchart y Domingo Hermanos, La Banda o Nanni, donde se puede conocer el proceso de fabricación y degustar el vino desde el barril. La especialidad de este lugar es el noble vino torrontés.

Cafayate es, además, la cuna del folclore. “La Serenata Cafayate” es una fiesta folclórica iniciada por el empresario Arnaldo Etchart en 1974. Hoy en día, este evento que se lleva a cabo la segunda quincena de febrero, se ha convertido en un verdadero despliegue de la cultura y la tradición. “La Serenata de Cafayate” es la fiesta más importante del norte de Argentina y fue declarada de interés nacional. Artistas de todo el país celebran y participan de esta serenata emocionante y comprometedora.

Se puede visitar también:

- La Catedral de Cafayate, una obra arquitectónica de 1885, formada por cinco naves; la parte central de la catedral está dedicada a la virgen de Nuestra Señora del Rosario;
- El Museo del Vino, un lugar para conectarse con los orígenes de la vinicultura de la región;
- La Quebrada de Cafayate, donde el viento ha erosionado las tierras dibujando formas bellísimas;
- Los Médanos, que se encuentran a sólo 7 kilómetros de la ciudad. Grandes extensiones de arena blanca que alcanzan los 30 metros de altura.

Ruinas de Quilmes

En la provincia de Tucumán se encuentran Las Ruinas de Quilmes, un pueblo indígena construido sobre el Cerro Alto del Rey y dos fortalezas que aprovechaban las crestas naturales de la montaña.
Cuando los españoles llegaron hasta allí, con la rebelión calchaquí, desterraron a los nativos. Estos fueron llevados a pie -y en condiciones hostiles- hasta la localidad de Quilmes, en la provincia de Buenos Aires.

Estos yacimientos arqueológicos son, hoy en día, de los más valiosos del país. En el Museo de las Ruinas de Quilmes se exhibe el material obtenido por las excavaciones. Entre los mismos se pueden ver fortalezas, núcleos habitacionales, alfarería y corrales. El museo exhibe una clara idea de lo que fue la vida en esa comunidad.

En las Ruinas de Quilmes se puede disfrutar de delicias como vinos caseros, alfajores, turrones y quesillos. Además, pueden adquirirse tejidos de lana de alpaca y vicuña. Cerca de allí, se puede visitar:

· El Complejo Pachamama, que alberga un museo dotado de cuatro salas dedicadas, respectivamente, a etnología, geología, tapices y pinturas y patio de esculturas;
· Los Zazos, a 5 kilómetros, es una pequeña población productora de artesanías y vinos pateros;
· El Remate, a 8 kilómetros, es una quebrada con cascadas donde nace el río Amaicha.

Tafi del Valle

A un poco más de 100 kilómetros de San Miguel de Tucumán, se encuentra Tafí del Valle, con sus 1.970 metros sobre el nivel del mar.

Tafí del Valle está impregnada de una cultura aborigen: pircas de piedra, construcciones de adobe, artesanías en cerámica y una técnica agrícola que puede advertirse en las terrazas de cultivos, son algunas de las costumbres de este pueblo.

La infraestructura turística está muy bien desarrollada. Productos artesanales como quesos, dulces, frutas secas, cueros crudos y tejidos pueden adquirirse en este lugar.

En Semana Santa se recrea La Pasión, puesta en escenario natural, representada por artistas y gente del pueblo. Los 16 de julio se honra a Nuestra Señora del Carmen, Santa Patrona del lugar.

No deje de visitar La Ciénaga y de conocer guanacos y venados, entre otras especies del lugar.

En el camino hacia Tafí del Valle, pueden verse Las Yungas, selvas tropicales y bosques de altura, con una extensión muy grande.

Atacama

San Pedro de Atacama se encuentra en el norte de Chile, rodeado por el desierto de Atacama.
Con un estilo colonial y, también, algo de aborigen, en San Pedro de Atacama se despliegan casas de adobe y paja en toda su extensión.

Este pueblo está pensado para los turistas. “Caracoles” es la calle principal donde se pueden ver muchas agencias de turismo y mucho movimiento de gente. Por las noches hay cantinas y restaurantes con comida internacional para todos los gustos. Los atacameños viven mucho en las afueras del pueblo.

No deje de visitar:

- Los Geyser del Tatio, un campo geotérmico de origen volcánico, donde el agua y el vapor brotan violentamente desde las profundidades de la tierra;
- Las Lagunas de los altiplanos (Miscanti y Miñique);
- El Salar de Atacama.

El desierto de Atacama es muy distinta a la imagen de lo que es un desierto. Lo que lo determina como tal es la escasez de lluvia que cae en sus tierras por año. Tiene distintas zonas, algunas verdes, otras más áridas. Por todas partes se pueden ver vicuñas, llamas, perdices y ¡hasta flamencos!

Para llegar a San Pedro de Atacama, hay que ir hasta Calama, que es la ciudad más cercana y tiene una mina donde trabajan muchos habitantes de San Pedro. Calama también tiene un aeropuerto que tiene mucho movimiento diario. La ruta está en perfectas condiciones y es muy importante respetar las señalizaciones de tránsito al pie de la letra.

Hoteles en Salta
Los mejores hoteles para el turismo en Salta

En Hoteles del Norte usted podrá elegir el hotel en Salta que más le guste en cada uno de los destinos de esta maravillosa provincia. Los mejores hoteles en Salta capital, Cafayate, Cachi, Colomé, Molinos, La Silleta y Cabra Corral -todos destinos de la provincia de Salta- están aquí, en Hoteles del Norte.

La ciudad de Salta ofrece una variada propuesta de hoteles que van de los cinco estrellas a hosterías y alojamientos de menor nivel, para el todo tipo de turismo en Salta. Los hoteles en Salta La Linda ofrecen todo tipo de lujos, como sus restaurantes. En ellos se pueden degustar los platos regionales típicos del norte argentino. Además, los hoteles de Salta ofrecen vinos provenientes de los viñedos de la provincia, los mejores vinos de la Argentina.

Cafayate es una localidad de los Valles Calchaquíes y se encuentra al sur de la provincia de Salta. En Cafayate también encontrará hoteles para todos los gustos y necesidades. Cafayate es una de las ciudades turísticas por excelencia del norte de Argentina. Y allí también están los mejores hoteles de Salta.

Cachi, Colomé, Molinos, La Silleta y Cabra Corral son cuatro destinos en Salta que son representativos de lo más bello del norte. Allí podrá hospedarse en hoteles maravillosos, degustar los mejores vinos argentinos, saborear las mejores carnes y comidas regionales y disfrutar de paisajes maravillosos, con los cerros y los Valles Calchaquíes en todo su alrededor.

Recorra la provincia de Salta y disfrute de los mejores hoteles en Salta Capital, Cafayate, Cachi, Colomé, Molinos y Cabra Corral . La provincia de Salta es una de las más visitadas por el turismo de todo el mundo. Con sus vinos, su gente, sus pueblos, cerros y valles, la provincia de Salta tiene hoteles, hosterías, posadas, y cualquier tipo de alojamiento para que las vacaciones en el norte sean las mejores de su vida.


Hoteles de Jujuy
Los mejores hoteles para el turismo en Jujuy

La provincia de Jujuy ofrece una gran variedad de hoteles, hosterías y alojamientos para que su estadía en el norte argentino sea perfecta. Los hoteles de Jujuy ofrecen todas las comodidades que el turismo en Jujuy busca para pasar sus vacaciones en el norte de la mejor manera.

Hoteles del Norte ofrece los mejores hoteles en Jujuy. La ciudad de Tilcara es uno de los destinos preferidos por el turismo en Jujuy. En el centro de la Quebrada de Humahuaca se encuentra la ciudad de Tilcara, que es un atractivo turístico todo el año, pero su pico llega en Semana Santa. En esta semana, se realiza en Tilcara una peregrinación hacia el santuario del Abra de Punta Corral. Los hoteles, en esta época, se encuentran completos, por eso se recomienda hacer las reservas con anterioridad.

Purmamarca, también en la provincia de Jujuy, es quizá el pueblo más pintoresco de la Quebrada de Humahuaca. Allí los hoteles también varían en calidad, pero todos son bellísimos. Purmamarca se identifica por los cardones del ecosistema de los cerros y éstos le dan una característica muy propia.

Los hoteles de Jujuy ofrecen todas las comodidades de los mejores hoteles. Con paisajes espectaculares típicos del norte argentino, vinos de la mejor calidad y comidas típicas norteñas, el turismo de Jujuy es recibido de la mejor manera. Elija el mejor hotel en Jujuy en cada uno de los destinos que visite y goce de sus vacaciones en el norte de Argentina.

Hotel en Tucumán
Los mejores hoteles en Tucumán

La provincia de Tucumán es la más pequeña de la Argentina. Al noroeste del país, Tucumán limita con Salta, Catamarca y Santiago del Estero. Tucumán es parte del recorrido que emprende el norte de Argentina.

Los hoteles en Tucumán están preparados para recibir turismo de todo el mundo. Con una variedad de hospedajes que van desde hoteles cinco estrellas, hosterías, alojamientos y posadas, Tucumán es una provincia que ofrece paisajes bellísimos, dignos de ser conocidos por el turismo. La cultura de Tucumán registra influjos prehispánicos y jesuíticos. Además hay, en Tucumán, una enorme cantidad de áreas naturales protegidas y zonas de selva y bosque montano, casi vírgenes.

Tafí del Valle y Amaicha del Valle son dos de sus destinos turísticos más importantes e imponentes. Hoteles del Norte le ofrece los mejores hoteles en Jujuy y, sobre todo, en Tafí del Valle y Amaicha del Valle. Para que disfrute de estos destinos y de los mejores hoteles de Jujuy haciendo de sus vacaciones en el norte, las mejores de su vida.

HOJA DE RUTA Norte Argentino | Cómo conocimos estos hoteles y porqué los recomendamos.

El viaje de Florencia y Valeria, en la búsqueda de los mejores hoteles del norte

Dia 1: Buenos Aires - El Boqueron - 22 de septiembre de 2006

La salida de Buenos Aires arrancó ya con complicaciones, una tormenta típica de Septiembre, y un poco de irresponsabilidad de nuestra parte, casi nos hace perder el vuelo. Una de las esquinas mas concurridas de Buenos Aires fue testigo de nuestra odisea para llegar al aeropuerto.

Siempre dicen que los padres son incondicionales, y esta vez no fue la excepción. Desde la otra punta del planeta vinieron a buscarnos Nieves y Alejandro y llevarnos casi a la velocidad de la luz hasta Aeroparque en medio de un caos típico de viernes lluvioso de Microcentro.
Ante nuestro gran asombro, y alegría de todos, incluso para los que se quedaban en la oficina, no perdimos el vuelo ya que salió media hora demorado, y hasta tuvimos tiempo de comprar agua y un Sudoku. Un vuelo de dos horas de duración nos deposito en el aeropuerto de Salta para emprender nuestro tan deseado viaje.

El primer paso fue retirar el auto. Tras un feliz cumpleaños muy merecido a quien nos estaba esperando en el aeropuerto para entregárnoslo, y luego de llegar un interminable formulario, tarjeta de crédito que va, registro que viene; finalmente nos hicieron entrega de un Corsa dos puertas colorado que paso a ser parte del equipo y al cual denominamos "Llamarada". Nos separaban 18 Km. de nuestro primer destino; La Finca El Boquerón.

Llegar no fue un problema, un dato interesante para tener en cuenta es que al llegar a La Silleta, en la garita de colectivos de piedra que se marca como referencia, ahí a la derecha salen dos caminos, es el de la derecha, ya que por ahí pueden encontrar la explicación confusa en el mapa.

La llegada fue un éxito, nos estaban esperando Maria Eugenia y Gianni, dueños de la Finca, con una espectacular comida, preparada especialmente para nosotras. En el momento que estábamos saludando a nuestros anfitriones apareció Juan Pablo, quien se encarga de todo lo referido a administración y ventas. Llego con cara de pocos amigos. Estuvo buscándonos un rato largo porque pensó que nos habíamos perdido y llamó unas 10 veces a nuestros celulares sin éxito ya que con la excusa de la partida de Buenos Aires los depositamos en el baúl con el resto del equipaje.

Todavía empapadas por la experiencia previa al vuelo, nos sentamos a comer, y tras una recorrida posterior y un cafecito lleno de cuentos y anécdotas de la finca, nos fuimos a dormir, finalizando nuestro día a la 1.30 de la mañana, agotadas, pero contentas. Nos esperaban unas camas comodísimas que decidimos probar sin hacernos desear!

Día 2 El Boquerón - Salta - Cachi - 23 de septiembre de 2006

Amanecer entre cerros, con un sol que ya da calorcito y que puede sentirse el olor a café recién hecho a lo lejos, es un gusto que puede darse quien tenga la suerte de dormir en el Boquerón como nosotras. Tras un baño y un poco de orden, para que mentir, salimos a recorrer todo lo que la noche anterior habíamos recorrido únicamente iluminado por la luna, sumándole la descripción de sus dueños.

Superó la expectativa, y quedamos asombradas con el paisaje…una casa sobre un risco, que corta abruptamente y cae unos 50 metros, tal vez mas, y se pierde en una extensión donde pasan arroyitos y como pared de fondo la cordillera…realmente uno puede quedarse mirando este escenario sin cansarse. Desayunamos con M. Eugenia, Gianni y Juan Pablo , quienes nos contaron la devoción que tienen por recibir pasajeros en su casa y como la gente llega ahí y ellos pueden ver que con tan solo un par de horas las caras ya son otras, se dejan seducir por el paisaje y cualquier preocupación queda atrás.

Lamentablemente nuestra apretada agenda nos impidió quedarnos mas tiempo, de haber sido posible nos hubiéramos quedado varios días mas allí. Después de volver a cargar el auto, teniendo en cuenta que somos dos y que tenemos 4 bolsos y 3 mochilas, mas la matera y siempre alguna bolsa de mas que nunca entendemos bien de quien es…Partimos a Salta acompañadas por Juan Pablo, para nuestra 2da reunión del viaje.

Desde el Boquerón a Salta hay unos 30 Km., que, como cualquier entrada a una ciudad Capital, no son fáciles, pero sin darnos cuenta ya estábamos atravesando la plaza principal de Salta camino al hotel Almeria gracias a los atajos que Juan Pablo nos enseñó, donde nos esperaba Mariana para contarnos la fascinante historia de este hotel y mostrarnos un poco las instalaciones. Con la amabilidad que caracteriza a los salteños, nos recibieron y ahí nomás empezamos con el recorrido, por habitaciones, salas de reuniones, restaurante, spa, bar y cualquier otra comodidad que un huésped pueda pedir.

De ahí, un merecido descanso, nos instalamos en una mesita en la Plaza principal, y mientras degustábamos tamales y empanadas salteñas, veíamos pasar una enormidad de extranjeros que visitaban la ciudad. No podemos dejar de mencionar la cantidad de palomas que quisieron hacerse de nuestro almuerzo, mientras nosotras distraídas charlábamos o mirábamos la variada arquitectura de la plaza.

Ya con la panza llena, un deseo oculto por una siesta y una agenda que cumplir…partimos a Cachi donde pasaríamos la noche. Tras aprovisionarnos de agua para mate, nafta, alguna que otra "cosita" del kiosco y un chequeo general del auto, nos adentramos por la ruta 33 hasta El Carril, para tomar luego la 58 camino a Cachi. Unos 30 kilómetros de ruta nos acercaron a las montañas y de ahí en más La Cuesta del Obispo se adueño de nosotras y el ripio hizo lo propio. No es un camino difícil, pero hay que ir con precaución, la ruta es angosta y si bien no hay mucho trafico, uno puede cruzarse cada tanto con algún camión o combie llena de pasajeros que vienen de los Valles.

Paradas obligatorias son muchas…si uno se dejara maravillar por el paisaje creo que pararía tantas veces que seria mejor hacerlo caminando. Un camino de curva y contra curva, de subidas y bajadas, de puentes y precipicios nos llevaron hasta el Parque Nacional Los Cardones, donde se dice que conserva una gran cantidad de cóndores, que con paciencia y tiempo se pueden ver planeando a una cierta distancia, por las térmicas características de la zona.

Llegando al final de la Cuesta del Obispo, contrariamente a tanta curva y contra curva, uno se encuentra con la Recta del Tintín, una recta asfaltada de unos 30 kilómetros rodeada de cardones. Es preferible hacer todo el trayecto de día, ya que después de la recta nuevamente hay caminos de curvas y ripio hasta llegar a Cachi. Una vez en Cachi, fuimos directo al Hotel Boutique El Cortijo, donde nos recibió Mirta. Como nos desencontramos con Lisandro, el encargado, dejamos nuestras cosas y partimos a la Plaza principal, donde se estaban llevando a cabo los preparativos para el desfile de carrozas por el día de la primavera.

Todo el pueblo estaba trabajando en pos de este evento y nosotros teníamos la suerte de poder formar parte de esto. Una picada con cerveza en Café Oliver nos devolvió un poco el alma al cuerpo. La noche nos encontró bastante desabrigadas, de tener unos 25 grados durante el día, la noche llego con menos de 11 grados que se hicieron sentir. Una recorrida por el pueblo, alguna que otra indicación no muy bien interpretada que nos hicieron terminar en el cementerio de Cachi y un intento fallido por llegar a un Hotel en construcción dieron por finalizado nuestro día laboral y comenzó el tiempo de descanso…otro bar, un restaurante y el desfile…

El cansancio se hizo presente de una manera imponente y decidimos ir al hotel para recuperar fuerzas para un nuevo día de distancias, recorridos, reuniones, y mucha aventura.

Dia 3. Cachi - Molinos - Colomé - 24 de septiembre de 2006

Una ventana atravesada por los rallos del sol y con una vista al Nevado de Cachi nos despertó. Después de un suculento desayuno (imposible perderse los panqueques caseros) y una reunión laboral con Lisandro partimos camino a Colomé.

En este trayecto la Ruta 40 no fue nuestra mejor amiga, y el Llamarada pagó las consecuencias. Tramos donde la velocidad no superaba los 30 Km. por hora se llevan mejor con mate y buena música. Pasamos muchos pueblitos inhóspitos entre valles y montañas, que nos dejaban pensando las diferentes realidades que tenemos y porque no un debate entretenido al respecto, con frases como: donde esta la felicidad y cual es el limite de la necesidad.

El Llamarada es testigo que llegamos a conclusiones nunca antes planteadas!. Molinos apareció ante nuestros ojos, con su espectacular Iglesia, símbolo del lugar. Un pueblito ordenado, de arquitectura lugareña y muy prolija. Después de varias fotos y un recorrido general, buscamos un almacén para aprovisionarnos de un almuerzo "livianito" para frenar en algún punto del camino y disfrutar del paisaje. Con 10 mandarinas por un peso y unos sándwiches que daban un poco de miedo frenamos a mitad de camino entre Molinos y Colomé a almorzar. Buscando sombra para el Llamarada nos metimos en una planicie que a unos metros tenia un árbol ideal para dicho objetivo…pero no todo lo que vemos es como parece…y en menos de 20 segundos estábamos varadas en un mar de piedritas, donde las ruedas patinaban sin puntos firmes.

Después de analizar la situación y no fundir el auto intentando salir…cavamos un poco alrededor de las ruedas, pusimos unas piedras que nos proveyó la árida naturaleza y después de varios intentos, y un Llamarada a prueba de todo, logramos salir.

Dejamos el auto al sol, en definitiva es un auto…y no vamos a escuchar reproches! Y nos sentamos a almorzar en la cima de un cerrito, con una vista a un valle casi encantado. Los sándwiches no fueron tan peligrosos, o nuestros estómagos no lo notaron. Proseguimos el camino hasta llegar a Estancia Hostería Colomé, una estancia de 45 mil hectáreas con un viñedo, al mejor estilo Hacienda mejicana, que deja boquiabierto a cualquiera, no hay dudas que es la perla de los Valles, y nosotros estábamos ahí, llenas de valijas, con tierra hasta donde uno pueda imaginarse, y felices.

Nos recibieron Agustín y Alejandra y nos llevaron a nuestra habitación. Un poco de agua y jabón y una muda de ropa nos permitieron ser nuevamente humanas y nos fuimos directamente a la pileta a "descansar" de la odisea del viaje. Después nos hicieron un tour por el hotel. Visitamos la sala de reuniones con una pantalla gigante y sillones para, más que reunirse, tirarse a ver un dvd. Luego pasamos por la sala de meditación al mejor estilo yoga con almohadones en el piso, ideal para los entendidos del tema, para nosotros un lugar ideal de siesta. A continuación el spa y la sala de masajes, parada obligada de cualquier huésped. Nosotras nos tentamos de una manera diferente.

La naturaleza y el buen vino nos llamaban. Una se fue a una cabalgata por todos los viñedos y la otra se quedo en una degustación de vinos de la bodega. A la tardecita nos juntamos en la terraza de nuestro cuarto a tomar mate y ponernos al día con el trabajo. Luego de un buen baño nos dirigimos directo al bar a disfrutar de unas Heineken bien heladas y unos partidos de Backgamon, mientras desde la cocina percibíamos aromas de platos varios. Nos decidimos por una sopa de albaca, huevo poche con turrón de almendras con ensalada de hojas verdes, todo esto acompañado de una variedad de vinos seleccionados por Agustín especialmente para nosotras.

Sin duda la joyita de la comida fue el conejo relleno con salsa con ciruelas. Antes del postre debemos destacar la tabla de quesos. Todo un manjar. Fue un día agotador, por lo que después de un partido mas de backgamon y una charla muy amena con Agustín nos fuimos directo a dormir. Para nuestra sorpresa encontramos la chimenea prendida ideal para la temperatura de la noche calchaquí.

Dia 4. Colomé - Cafayate - 25 de septiembre de 2006

Teníamos la idea de salir temprano para Cafayate, así que a las 9 a.m. estábamos desayunando con un café que fue el deleite de la mañana. Como no podía ser de otra manera nos cruzamos con Agustín que prácticamente nos obligó a hacer una visita guiada por él a la bodega. La verdad es que fue una charla muy entretenida, visitando la misma y disfrutando de la vista espectacular de todos los viñedos. Al mediodía y sin encontrar excusas para irnos, pero sabiendo que nuestra agenda tan acotada nos lo exigía partimos rumbo a Cafayate, no sin antes hacer shopping de vinos, cargar agua para el mate y despedirnos con la promesa de volver. Salimos por un camino alternativo sin pasar por Molinos.

Fue una hora de viaje sin palabras donde nos acompaño la música, el mate y la contemplación. Luego de éste trayecto dimos con Angastaco, para retomar la ruta 40 y deleitar la vista y no perdernos nada de La Quebrada de Las Flechas. Finalmente después de una hora y media más de viaje, volvimos, después de casi tres días de ripio, al tan anhelado y añorado asfalto. Nuestros pelos agradecidos.

Pasamos por San Carlos y llegamos a Cafayate. Cargamos nafta y nos fuimos por la ruta 64 a tan solo 10km de la ciudad, a conocer la Estancia Chimpa. Nos recibieron Teresita y Tomás, sus dueños, con la hospitalidad que caracteriza a la zona. Nos mostraron el establecimiento; un paraje rodeado de médanos, viñas, una represa y de escenario de fondo los cerros de Cafayate. Luego de conversar con los chicos un rato y que nos cuenten la historia de Chimpa, que es realmente muy interesante nos fuimos, desandando los tres kilómetros de ripio y retomar el camino a Cafayate.

Dimos una vuelta por la plaza, conseguimos un mapa en la oficina de informes y nos dirigimos a nuestro destino final del día: Viñas de Cafayate Wine Resort. En Viñas, que queda a solo unas 15 cuadras del centro, nos recibieron Malena y Pablo dos de sus dueños. Dejamos nuestro equipaje, un poco más cancheras solo bajando los bolsos de mano con una muda de ropa y las mochilas con todas nuestras provisiones diarias. Malena nos mostró el hotel y nos contó todas las ampliaciones que tienen pensado hacer para dejarlo totalmente listo.

Una vez más nos sorprendió la pileta a metros de los viñedos, realmente un paisaje alucinante. Luego, nos retiramos a nuestro cuarto para cumplir con el ritual de la tardecita, convertido en un clásico, tomar unos mates en la galería que da a los cerros con una cascada espectacular.

Después, lo de siempre, chequear mails, bañarnos, despejar la cabeza y a comer. Esta vez lo hicimos con Malena, en una charla en la que el trabajo ocupó solo una parte y nos deleitamos con sus anécdotas de su vida en Salta. Esa noche en lo que respecta a lo culinario nos dejamos sorprender por Carlos, el chef traído del Marrito de Buenos Aires. El salmón grillado con ensalada de hojas verdes estaba espectacular, pero lo que se llevo todos los premios fue sin dudas la tarta de cayote con helado de frutilla. Más charla, más café, mas anécdotas y ese día, nuevamente, culminó a la 1 AM.

Dia 5. Cafayate - Salta - Purmamarca - 26 de septiembre de 2006

Bien temprano y con una cancha, que por los días de viaje transcurridos, logramos en solo 20 minutos acomodar todos los bártulos, y a las 8.30 am nos presentamos a desayunar. Una pequeña charla con Pablo, mas bolsos, mas agua para el mate, y un vino de regalo, nos fuimos, esta vez con la promesa de volver a hacer todas las excursiones de las que habíamos estado conversando.

Sin dudas Cafayate es un destino para quedarse tres noches como mínimo.

De allí partimos al Hostal Killa, a charlar un rato con Marta su dueña y recorrer todo el hotel. La historia de su vida esta plasmada en cada cuarto y nos sorprendió la dedicación con la que lo armó de cero. Es admirable su empeño y sus ganas de mejorar día a día.

Pudimos verla en acción con sus pasajeros y darnos cuenta que realmente es una excelente anfitriona. Nuevamente en la despedida las promesas seguían sumándose, Mapa en mano, y después de varias vueltas intentando salir de Cafayate, comenzamos a avanzar por la ruta 68 dejando atrás la ciudad y todos sus viñedos. El espectáculo comenzó a los pocos minutos; las formaciones rocosas de la Quebrada de las Conchas empezaron a sucederse.

Los Castillos, el anfiteatro, la garganta del diablo, son parajes dignos de admirar. Ranchos y paisajes inhóspitos se sucedían a medida que avanzábamos rumbo a Salta. Una parada obligada de este trayecto nos adentró en Alemanía con sus casas de colores y sus artesanías.

Las ondulaciones van quedando atrás conforme uno se acerca a Salta Capital y los extensos kilómetros sin vida se transforman en un sinfín de pueblitos que atravesar. Entre el tráfico y el calor llegamos finalmente a Salta, para cambiar el auto. El Llamarada dejaba el equipo por falta de permisos para cruzar al Desierto de Atacama y fue reemplazado, no sin una despedida digna, por El Apunado, un Renault Clio Gris de 4 puertas, con un baúl GRANDE! Ideal para nuestros petates. Después de dejar a nuestro compañero y darle la bienvenida a otro, dejar los vinos en Salta, para no tener problemas en la frontera y un merecido y tardío almuerzo, partimos camino a Purmamarca.

Hay dos caminos para ir de Salta a la Quebrada de Humahuaca y por falta de tiempo optamos por la autopista, al regreso del viaje iremos por el de Cornisa, que vale la pena el desvío.

Ante nuestro gran asombro, el Apuntado consumía mucha mas nafta que el Llamarada, y los ascensos le costaban mucho más, no por falta de fuerza sino por la altura. Frente a esta situación, empezamos a sacar cuentas de km versus litros para ver si podíamos llegar al desierto, dado que hay unos 300 km sin estaciones de servicio. Ante esta situación y habiendo gastado medio tanque al llegar a Purmamarca, decidimos ir hasta Tilcara (23 km) a llenar nuevamente el tanque para emprender el viaje al día siguiente con la mayor cantidad de nafta posible.

Una vez en Purmamarca nos dirigimos directamente al Hotel La Comarca, donde nos recibió Ana en la recepción para darnos la bienvenida y llevarnos a nuestra habitación. Luego de dejar los pocos bártulos que bajamos del auto, nos fuimos a la terraza del Hotel donde nos estaba esperando su dueño, Guillermo Assaf. Conocimos a la chef de Los Morteros y estuvimos charlando con los dos hasta que empezó a hacer frío.

Guillermo nos llevó a dar una vuelta por La Comarca y nos mostró el spa, la pileta climatizada, el gimnasio, la sala de la televisión y la de Internet. Por último nos dirigimos al comedor, donde antes de sentarnos nos mostró la cava subterránea hecha en piedra, donde se realizan las degustaciones. Es la única de las que visitamos que tiene una antesala con jamones y patas listas para ser consumidas durante los descorches. Nos sentamos a charlar con unas cervecitas y entre la entrada increíble de quesos, las empanaditas caseras, un Beta Crux sin palabras y cada uno con un plato distinto, sorpresa del chef, se nos fue pasando la noche entre citas de Plutarco, e historias propias.

Guillermo tenía que volver a Jujuy así que dimos por finalizada una muy entretenida reunión. Sino fuera porque Guillermo tenia que manejar de noche por la Quebrada, nos hubiéramos quedado charlando varias horas más con éste anfitrión de lujo.

Dia 6. Purmamarca - Desierto de Atacama - 27 de septiembre de 2006

A la mañana siguiente luego de dejar los bolsos en el auto y antes de desayunar, dimos una última vuelta por La Comarca con la luz vespertina y pudimos comprobar lo que Guillermo nos había dicho acerca de las vistas increíbles que tiene cada ventana. Luego de desayunar y una despedida, prometiendo como siempre volver, nos dirigimos al centro de Purmamarca con su increíble feria en la plaza principal.

Ante nuestro gran asombro y siendo las 9.15 de la mañana, la plaza ya estaba atestada de puestitos de venta y llena de extranjeros que bajaban en hordas de los colectivos recién llegados de vaya uno a saber donde, a hacer shopping. Nosotras solo pudimos impresionarnos con los colores de las telas y la variedad de aguayos y tejidos ya que nos esperaba Mercedes, dueña de la Hostería Del Amauta.

Un hotel ubicado al lado del restaurante Los Morteros, en pleno centro de Purmamarca. Tras charlar un rato, Mercedes nos llevo a conocer el hotel. Nos encontramos con habitaciones amplias, muy bien decoradas, y descubrimos que la hostería cuenta con la única habitación preparada para inválidos de la Quebrada.

Siendo las 11.30 partimos camino al Desierto de Atacama, no sin antes proveernos de mucho agua (ideal para no apunarse) y una parada técnica por las horas que teníamos por delante sin estaciones de servicio. Saliendo de Purmamarca nos adentramos en la Cuesta del Lipán, una cuesta que al Apunado le costó su trabajo. Saliendo del Lipán, después de una hora de viaje aproximadamente, a lo lejos se veía Salinas Grandes, un salar en medio de montañas atravesado por la ruta que lleva hasta el paso de Jama. Con música de fondo y dejándonos deleitar por el paisaje cruzamos el salar camino a Susques, ultima estación de servicio hasta Atacama.

El camino prosiguió siendo de curvas y contra curvas. Finalmente llegamos a Susques. Con el tanque lleno y a unos 5 km de allí, un parador invita a frenar, El Unquillar, donde almorzamos una cazuela de llama, una mousse de dulce de leche y un té para el apunamiento de una hierba que nunca pudimos recordar. Desde acá y hasta Migraciones del lado argentino es casi una línea recta, con llamas que se cruzan por el camino y unos 120 kilómetros de paisaje cambiante. En Migraciones presentamos los papeles del auto, el poder que la rentadora nos había hecho para poder sacarlo de Argentina y nuestros registros, y después de llenar y firmar un par de papeles pasamos a la parte de Aduana, donde declaramos la computadora y las cámaras digitales. En total el trámite duró unos 45 minutos.

Ya del lado chileno, no solo cambian las señalizaciones viales, carteles mucho mas grandes, sino que el paisaje hace lo propio. El estado de la ruta es bueno, partes en subida, pero la gran mayoría en bajada. Son 155 kilómetros entre un puesto migratorio y el otro. Una vez en San Pedro de Atacama, donde se encuentra la aduana, y después de haber presentado los papeles, chequeado las valijas y todo lo propio de un puesto aduanero, quedamos libres de recorrer el territorio chileno. Nos adentramos en el pueblo de San Pedro en la búsqueda del Hotel Awasi.

La odisea nos llevo casi una hora, ya que San Pedro terminó siendo mucho más grande de lo que creíamos, y al no tener un plano de acceso al hotel y no habiendo sido inaugurado todavía, no muchos sabían de su existencia. Al final lo encontramos y fuimos recibidas por Matías, representante de la empresa y Carolina, gerente general del hotel. Un paredón que data de hace unos 500 años esconde un hotel que supera cualquier expectativa.

Carolina nos llevó a nuestra habitación y quedamos impresionadas del lujo y la calidad. Decorada con un estilo único, una terraza privada con reposeras, una ducha y una mesa y un baño dividido en 4 con todo lo que uno puede llegar a necesitar y más. Ni bien dejamos nuestras cosas, empezamos a recorrer el hotel, dejándonos realmente sin palabras. Este tiene una característica particular y es que esta dividido por una calle. De un lado encontramos 3 habitaciones y el lobby de recepción, todo unificado por patios. Del otro lado de la calle y tras adentrarnos en el muro, encontramos 5 habitaciones más y los espacios comunes. Unos 400 metros cuadrados llenos de sillones, braseros, mesas de comedor, livings con mesas de juego, dos barras y una pileta, todo decorado de una manera increíble y con un toque autóctono que deja maravillado a cualquiera.

Nuestras expectativas eran altas, pero fueron ampliamente superadas al encontrarnos con todo esto. Carolina nos iba contando cada detalle de la construcción y la decoración del lugar, todo pensado con minuciosos detalles y nada dejado al azar. En cuestión de minutos apareció Gonzalo, uno de los guías especializados del hotel, uruguayo, nacido en Venezuela y con un acento chileno muy marcado, con quien organizamos la excursión del día siguiente. Después de conocer todos los rincones del hotel volvimos al cuarto, pero esta vez la rutina del mate fue reemplazada por litros y litros de agua.

Cerca de las 20 horas y ya listas para la noche, nos sentamos a jugar al backgamon. No paso un minuto que llego Mario para ofrecernos un pisco soir que aceptamos gustosamente. Fueron llegando los directivos del hotel y dejamos el juego de lado para adentrarnos en la historia de AWASI y en su futuro. Entre un poco de negocios y otro poco de cuentos personales, nos sentamos a comer. El comedor, con techo de paja, es abierto con losa radiante, por lo que cada asiento tiene su manta. La suma de todos esos detalles tan pensados, hacen de este un lugar algo único. La comida transcurrió entre los cuentos de las compras del hotel, las sesiones de fotos, un poco de realidad argentina y las horas iban pasando.

A las 1230 a.m. dimos por finalizada la velada.

Dia 7. Desierto de Atacama - 28 de septiembre de 2006

A las 05:15 a.m. sonó el despertador. En solo 20 minutos y con el ropero encima, estábamos desayunando con Carolina y Gonzalo, listos para emprender nuestro viaje en uno de los JEEPS del hotel a los Géiseres de Tatio. Gonzalo nos contó que se recomienda salir a las 6 de la mañana para poder disfrutar, después de dos horas de viaje, las fumarolas de los pozos antes de que el calor del sol las disipe por la diferencia de temperatura. Tampoco es recomendable salir a las 4 am, como muchos operadores organizan, ya que no solo hace muchisimo frío, sino que se llega al Parque antes del amanecer y no se puede apreciar. Con una mínima claridad y mantas en el JEEP partimos camino a Tatio.

El sol se hizo presente una hora después por detrás de la cordillera. Un espectáculo digno de admirar. Subiendo a los 3000 metros de altura pasamos por una mina de azufre abandonada y continuamos cuesta arriba hasta los 4500 metros donde divisamos a lo lejos las primeras fumarolas de vapor.

Durante todo el camino, Gonzalo nos fue mostrando y explicando los distintos paisajes acorde a la altura correspondiente. Tuvimos la suerte de ver vicuñas, vizcachas, flamencos, perdices, taguas andinas, llamas y pajaritos plomo. Estamos convencidas que el Apunado no hubiera logrado llegar con vida a destino. Un dato importante a tener en cuenta es que se recomienda realizar esta excursión después de dos días de aclimatación en San Pedro, ya que el cambio de altura abrupto se siente y mucho.

Nosotras que veníamos de los Valles y la Quebrada nos autodeclarados aclimatadas, motivo por el cual Gonzalo accedió a llevarnos. Igualmente y en contra de nuestra voluntad la altura solo nos adormeció. Llegamos a Tatio y estuvimos una hora y media recorriendo los distintos géiseres, cada uno con su particularidad y sus tiempos, hay muchos que hacen erupción cada 15 minutos, librando una gran cantidad de agua que sale a unos 85 grados formando columnas de vapor que humedecen a quien se para cerca.

El agua que emanan contiene tal cantidad de minerales, que no solo se puede oler en el ambiente, sino que en los bordes se puede apreciar los sedimentos que a lo largo del tiempo van formando costras de colores según el mineral que tenga ese pozo. Entre una incontable cantidad, encontramos 4 grandes géiseres que tienen una profundidad que se desconoce. Los mismos tienen una barrera protectora ya que a lo largo de la historia del Parque 3 turistas se han caído y muerto, por falta de conciencia de ellos mismos.

El agua no puede tocarse ni tampoco acercarse demasiado a los pozos, ya que la ebullición puede salpicar a cualquiera que pasa distraído cerca del géiser. Conforme avanzaba la mañana, la temperatura fue suavizándose y empezamos a sacarnos un poco de ropa, parecíamos los muñecos Michellin. A la vuelta frenamos en Machuca, un pueblito de una cuadra de largo, con una iglesia a la que se accede por un sendero empinado de unos 50 metros, que a esa altura se sienten muchísimo la trepada.

Entramos en un ranchito y compramos un te de coca y Gonzalo pidió unas empanadas de queso FRITAS, recordemos que a esta altura eran las 10.40 de la mañana, ver como freían las empanadas y como Gonzalo gustosamente las devoraba no terminamos de entender bien que nos provocó. La vuelta en bajada y con el calor que ya se sentía mucho nos produjo bastante sueño, así que mucho no recordamos mas que el salirnos de la ruta para hace un poco de off road en la parte del desierto. Una vez en San Pedro, Gonzalo nos llevo a cambiar un poco de plata, y a mostrarnos lugares donde almorzar. Nosotros solo pensábamos en una cama. Una vez en el hotel y después de un "harto" agradecimiento a este gran guía, nos metimos en el cuarto y siendo las 12.15 del mediodía, optamos por una "siestita" de 3 horas.

Realmente la altura nos dejó muy cansadas, sin malestar ni sensación de ahogo, sino con un sueño profundo. El despertador volvió a sonar a las 2.15 p.m., el cual de un manotazo fue apagado y a las 3 decidimos ir a almorzar a algún puestito en el pueblo. La idea inicial era ir a ver el atardecer en el Salar de Atacama, pero siendo concientes del viaje que nos esperaba al día siguiente y no habiendo descansado demasiado, preferimos quedarnos y disfrutar una tarde mas tranquila en las comodidades del hotel. Después de unos mates que nos devolvieron un poco el alma al cuerpo y de pasarnos el día cual zombis sin demasiado por pensar o por hacer, y siendo ya las 9 de la noche nos fuimos a comer por el pueblo.

Encontramos un lugar que no decía mucho mas que el menú del día y el precio, pero como todos los restaurantes eran todos iguales optamos por alguno que no estuviera ni totalmente lleno ni totalmente vació. Resulto bastante desastrosa la experiencia ya que la comida no solo fue un desastre sino que en medio de ésta un grupo lugareño entro a tocar con una banda para pasar la gorra y el lugar era demasiado chico y el entusiasmo de ellos demasiado grande, conclusión? Nos dejaron sordas.

Sin ser exageradas, la comida duró "lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks" diría Sabina, y así como entramos salimos por la puerta, totalmente desilusionadas de la gastronomía local. Gonzalo nos contaba que muchos restaurantes habían optado por vender comida "afrancesada" en vez de mantener los menús locales y vender lo del lugar, nosotras sin saberlo caímos en uno de éstos y realmente fue un fiasco. Esa misma noche, después de hacer un poco las valijas y dejar todo minimamente listo para la mañana siguiente, nos acostamos como si hubiera sido el día mas largo de nuestras vidas.

Día 8. Desierto de Atacama - Tilcara - 29 de septiembre de 2006

Amanecimos muy temprano ya que nos esperaba un trayecto largo y cansador. Lo mas importante era conseguir una estación de servicio y que pudiéramos llenar el tanque con los diez mil pesos chilenos que nos quedaban.

No sabíamos bien cuantos litros eran, pero como recién la próxima estación de servicio era en Susques, necesitábamos llenar si o si el tanque, así que cruzando los dedos y contando los últimos pesos llenamos el tanque, tanto es así que nos sobraron dos mil quinientos pesos que no sabíamos bien que hacer, y terminamos entrando en un almacén de pueblo y comprando lo que había por esa cantidad.

Resultado? Nos fuimos con dos bolsas llenas de cosas que aun no comimos, y realmente no sabemos si pensamos comer. Llegamos a migraciones del lado chileno, un tramite rápido, de unos 3 minutos, un papel, un sello y un Buen Viaje…casi nos sentimos "despachadas". La primera parte del camino, esos 155 kilómetros que distan de la frontera con Argentina, son totalmente en subida, y el Apunado no tardó mucho en demostrar su mal humor a través de la aguja de la temperatura. Una vez en Argentina, otro rápido trámite, un chequeo MUY por encima del auto y seguimos viaje.

Una escala en Susques, el mismo parador de la ida, unas empanadas para llevar y seguimos viaje, destino final Tilcara. La Cuesta del Lipan nos encontró con unas empanadas fritas en el estomago y después de esta experiencia, el dato mas importante del Blog es: no compren empanadas y las coman en caminos de curvas y contra curvas….cero recomendable.

Para cuando llegamos a Salinas Grandes habíamos recuperado no solo el color sino las ganas de charlar y hasta casi aparentaba que nos sentíamos bien. Unas fotos mas y seguimos viaje. Llegamos a Tilcara a las 16 hs y fuimos directo a la Hotel Boutique Vientonorte, donde pasaríamos la noche. Nos atendió Tito y nos mostró nuestra habitación. La cama era tentadora y la ducha mas aún…pero teníamos que salir a recorrer, sacar fotos y coordinar un par de reuniones, así que, en contra de nuestra voluntad, nos fuimos para el pueblo en busca de un cyber café. Un poco de shopping en la plaza no se le niega a nadie, de ahí a Los Morteros a comer.

Un restaurante MUY recomendable para quienes visitan Tilcara. El mejor locro que comimos en todo el viaje se hizo presente ante nuestros ojos, y después de devorarlo literalmente…al hotel directo! El cansancio se hizo presente de una manera aplastante.


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